el-molino-y-la-cruzDe regreso de las fiestas navideñas, retomamos el cine de fin de semana con El molino y la cruz, de Lech Majewski (DVD 8925).

Se trata de un película difícil de calificar y que suscita elogios y críticas negativas por igual. Muestra doce historias que transcurren en un solo día, con un nexo en común: se corresponden a otros tantos personajes del cuadro Camino del Calvario (o Procesión al Calvario), pintado por Pieter Bruegel el Viejo en 1564.

El director polaco ofrece una visión panorámica, a la vez que detallada, de la obra y recrea su génesis. Pero no es una lección de historia del arte, ni tampoco una biografía del maestro flamenco. Ni siquiera es lo más importante el obvio paralelismo entre el tema de la pintura (la Crucifixión de Jesucristo) y la situación política en el momento que se gestó (la persecución religiosa en el Flandes gobernado por España). Ante todo, es un grandioso ejercicio visual plagado de sugerencias, abierto a la imaginación del espectador.

procesion-al-calvarioEl guion se basa en los estudios del historiador del arte Michael Francis Gibson, quien ha alabado la cinta de Majewski. Éste dio el papel de Bruegel a Rutger Hauer, un actor que gozó de popularidad en los años 80 (Blade Runner, Los señores del acero, Lady Halcón) para luego caer casi en el olvido. Lo secundan Michael York (como Nicolaes Jonghelinck, hombre de negocios y coleccionista de arte que fuera amigo del pintor) y Charlotte Rampling (la Virgen María). La producción es polaca y sueca. Se estrenó en el Festival de Sundance en 2011, donde ganó el premio especial del jurado.

El molino y la cruz es una película ambiciosa y absolutamente personal. Por tanto, no admite medias tintas en la opinión de quien la haya visto. Pero garantizamos que, al menos, te interesará por una obra de arte plagada de símbolos, misterios ocultos y personajes (¡hasta 500 en una tabla de apenas 1,70 por 1,24 metros!).

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