Hay músicos para los que su arte puede ser una tortura. Este fin de semana lo comprobamos en Brian Wilson, leyenda de la música pop americana de la segunda mitad del siglo XX. Lo hacemos de la mano de John Cusack y la película Love & Mercy (DVD 10569).

El título alude al drama personal de Wilson entre mediados de los años 60 y comienzos de los 90. Severos problemas mentales, agravados por el control absoluto que sobre él ejercía su terapeuta, lo alejaron de la escena musical, en la que había brillado desde 1963. La redención (mercy) llegaría de la mano de la música y el amor. Algo de lo que, naturalmente, trata el film dirigido por Bill Pohlad.

The_Beach_Boys_(1965)Lo interesante de esta cinta es que se aleja del biopic musical al uso. Combina la narración en presente con flashbacks a fin de que podamos entender la evolución de Wilson. Asistimos a sus éxitos con The Beach Boys, la mítica banda de la que fuera líder (además de asumir los roles de vocalista, compositor, productor y arreglista). Eran los tiempos de himnos surferos del tipo Surfin’ USA o I Get Around; canciones para adolescentes, alegres, con mucho ritmo, pegadizas, que les proyectaron a la fama. Todo apuntaba a un futuro optimista.

A finales de 1964 Brian sufrió una primera crisis nerviosa y se retiró de los escenarios para centrarse en la función creativa. Pero su carácter obsesivo, perfecccionista y experimentador, tarde o temprano tenía que chocar con el estilo sencillo y sin pretensiones del grupo. Y sucedió en 1966, con el álbum Pet Sounds (CD 480). Un trabajo ambicioso, maduro, muy distinto a los anteriores de los Beach Boys. No fue una obra colectiva, sino personal de Wilson, concebida para superar a los Beatles. De hecho, marginó a un segundo plano a los otros miembros del grupo.

La gota que colmó el vaso fue el siguiente proyecto (SMiLE), marcado por el consumo de drogas y el desequilibrio emocional de aquel genio de apenas 25 años, así como por el escaso interés de sus compañeros. La película de Pohlad capta la tensión, el caos y malestar que reinaba entonces entre ellos.

Pet Sounds resultó un fiasco comercial: demasiado complejo y profundo para los fans. Hoy se considera uno de los mejores y más influyentes discos de la historia. Además, contiene piezas que pronto serían clásicos del grupo, como Sloop John B. y Wouldn’t It Be Nice. ¿Y qué decir de Only God Konws? Una balada que algunos recordarán por la escena final de un popular film de 2003, y otros por el homenaje que le brindó la BBC en 2014 (con la participación de un maduro Brian Wilson).

De las sesiones de grabación de Pet Sounds salió otra joya marca de la casa, la brillante Good Vibrations. Pohlad muestra lo agotador que podía ser trabajar con Wilson, de lo que hay pruebas documentales. En cualquier caso, fue su último logro antes de perder el liderazgo de la banda.

Aunque en Love & Mercy sea John Cusack el actor protagonista, este rol debe adjudicarse en igual medida a Paul Dano. Se trata de un artista relativamente desconocido, al que sin duda le vinieron bien sus dotes de cantante y guitarrista en la vida real para componer el papel del joven Brian. Este doble casting es uno de los mayores aciertos de la película. La música de los Beach Boys hace el resto.

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