2017 está siendo un año de conmemoraciones musicales. La del Sgt. Pepper’s de los Beatles fue obligatoria, a pesar del medio siglo transcurrido desde su publicación. Pero hay otros discos que merecen ser destacados. Por ejemplo, The Joshua Tree (CD 834), de actualidad por la gira-aniversario que ha traído a U2 a Barcelona.

En 1987, la banda irlandesa ya era conocida por su inconfundible sonido de guitarra y las letras con mensaje político: Sunday Bloody Sunday, New’s Year Day y Pride (In the Name of Love) son tres clásicos de comienzos de los ochenta. Pero todo palidece frente al impacto de The Joshua Tree. Un exitazo comercial que sólo recibió críticas positivas: primer número uno en Estados Unidos (el tercero en el Reino Unido), primer Grammy al «mejor álbum del año», multitudinario tour promocional por Estados Unidos y Europa… Bono, The Edge, Adam Clayton y Larry Mullen Jr. se habían convertido en superestrellas.

El disco contiene once canciones acreditadas a los cuatro, con letra de Bono. Producto de la casualidad o no, las tres primeras, pero en orden inverso, se eligieron como singles promocionales del álbum. En marzo salió With or Without You, primer sencillo de U2 en conquistar el Billboard:

En mayo le tocó el turno a I Still Haven’t Found What I’m Looking For, otro número 1 y de los temas más populares e interpretados en vivo del grupo. Se advierten influencias gospel, y no sólo por las referencias bíblicas en la letra:

Finalmente, en agosto lanzaron Where the Streets Have No Name. Aún se recuerda el video con la banda actuando en las calles de Los Ángeles, no sin algún que otro bienvenido problemilla policial, como se aprecia en la filmación. El gancho repetitivo de la guitarra de The Edge resulta difícil de olvidar:

The Joshua Tree fue un punto de inflexión en la trayectoria de U2. Los consagró como una superbanda, con giras mundiales, ingresos multimillonarios y demás parafernalia. Desde entonces, han oscilado entre la innovación y el retorno a los orígenes, mientras crecía el papel protagonista de Bono. Los resultados artísticos pueden ser discutidos; no así la importancia del álbum que los catapultó al Olimpo musical.

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