A veces olvidamos que en Europa se ha hecho, y se sigue haciendo, cine de calidad aparte del alemán, británico, español, francés o italiano. A veces, olvidamos que existe un país llamado Polonia, que ha dado al mundo cineastas de la categoría de Roman Polański o Andrzej Wajda.

En el año 2013 hubo al menos dos películas reseñables de esa nacionalidad. Ida, un acercamiento intimista al Holocausto, ganó el Oscar a la mejor película de habla no inglesa. Chce się żyć (Life Feels Good, en inglés) tuvo menos reconocimiento, pero sí el elogio de crítica y público justo para ocuparnos de ella en The End (DVD 10686).

El director Maciej Pieprzyca se inspira en la historia real de Mateusz Rosiński, aquejado de parálisis cerebral, desde su infancia hasta el tiempo presente. Desahuciado por los médicos, luchará por hacerse entender a pesar de la incomprensión de cuantos le rodean.

El tema de las discapacidades, o diversidades funcionales, ha sido explotado ampliamente por el séptimo arte. Basta recordar títulos como El hombre elefante, Bailando en la oscuridad, Yo soy Sam, Despertares, Rain Man, Mi pie izquierdo o la española Mar adentro. Life Feels Good aparenta ser una propuesta menor, pero tiene a su favor dos cosas: las excelentes interpretaciones y la manera de narrar. Por supuesto que se trata de un drama, pero Pieprzyca mide bien los ingredientes para evitar la lágrima fácil. Y nos entrega una historia de superación, de esperanza en la comunicación humana, en la que deja claro que las limitaciones físicas y mentales son un problema de actitud además de un asunto médico.

Junto al acierto en el planteamiento y la puesta en escena, hay que destacar el trabajo de los actores que encarnan al niño y al adulto Mateusz (Kamil Tckaz y Dawid Ogrodnik, respectivamente). Los dos huyen de esas interpretaciones que, obsesionadas con el aplauso del público, terminan por ser inverosímiles. Puede que su austeridad  aleje a potenciales espectadores, pero difícilmente a quien esté dispuesto a olvidar prejuicios. Hazlo tú también y disponte a disfrutar de este hermoso testimonio. Eso sí, en versión original subtitulada, la única disponible en la Mediateca (y, como siempre, la opción más recomendable).

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