Con la Navidad llamando a la puerta, The End quiere desearte lo mejor durante estas Fiestas y el próximo 2018. Y lo hacemos con una última propuesta cinematográfica y musical. Aunque esta vez no será como en el curso anterior: nada de listas de clásicos navideños ni de White Christmas. Sólo cinco títulos: una película, dos documentales, un vídeo musical y un disco. Los cinco, para sentarse y disfrutar tranquilamente de algo distinto a lo acostumbrado en estas fechas.

Los amigos de Peter (DVD 1324). En su tercer trabajo como director, Kenneth Branagh se rodeó de antiguos colegas de estudios y profesión (Emma Thompson, Stephen Fry, Hugh Laurie) para contarnos la historia de un grupo de amigos que, diez años después de su última reunión, se juntan para celebrar la Nochevieja. Según transcurre el fin de semana, la comedia da paso al drama, aunque sin perder la sonrisa… ni la confianza en que la verdadera amistad puede superar los peores contratiempos.

Los documentalistas franceses tienen la rara habilidad de emocionarnos y concienciarnos a partes iguales. En el caso de estos dos títulos, se nos invita a un original viaje en el tiempo (Las estaciones, DVD 10575) y a reflexionar sobre la problemática condición humana (Human, DVD 10692). Dos historias narradas con sensibilidad y espléndidas fotografías y bandas sonoras. A pesar de todo, un canto de esperanza al futuro de la vida en nuestro planeta.

Johann Sebastian Bach, el genio del Barroco musical alemán, estrenó en 1734 una de las piezas más famosas de la música sacra culta. Su Oratorio de Navidad (DVD 8452) representa mediante instrumentos y voces los acontecimientos más señalados de la liturgia cristiana para este período. Es una obra larga, que conviene abordar sin prisas ni distracciones, de una vez o por tramos. En 1981 Niklaus Harnnoncourt dirigía esta interpretación grabada en vídeo, que hoy se considera de referencia. Escucharla supone transportarse a una época cuando la religión (aquí, la protestante o luterana) estaba presente en la vida cotidiana occidental.

Si prefieres algo menos profundo y más accesible al oído, deberías probar con este disco de Loreena McKennitt, cantante e instrumentalista canadiense que se dio a conocer a mediados de los años 80 con su estilo celta de texturas evocadoras. En To Drive the Cold Winter Away (CD 1737) rinde homenaje a la música de su infancia, compuesta de villancicos e himnos religiosos durante la temporada invernal. La voz y la instrumentación de McKennitt nos transmiten la magia de esos recuerdos. Belleza, paz y amor «para ahuyentar el frío invierno».

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