“La imaginación al poder” y “Prohibido prohibir” son frases que asociamos automáticamente con la revolución no-violenta y la utopía social. Durante los meses de mayo y junio de 1968 fueron dos de la multitud de eslóganes que decoraban los muros y paredes de las universidades francesas. La expresión gráfica de un movimiento contestatario que conmocionó a Europa hace cincuenta años justos. En The End recordamos la efeméride animándote a ver una película muy a cuento: Después de Mayo (DVD 9525).

El Mayo francés es el nombre mediático de uno solo de los complejos movimientos sociales que tuvieron lugar en el año 1968 y que se conocen globalmente como Revolución de 1968 o, simplemente, el 68. Unas movilizaciones de carácter social, político y cultural, cuyos episodios más intensos se vivieron en Estados Unidos (protestas contra la Guerra del Vietnam, muerte de Martin Luther King y Robert Kennedy, festival de Woodstock) y Checoslovaquia (Primavera de Praga). Pero es verdad que suele considerarse a Francia el epicentro del fenómeno. Allí, las reivindicaciones pronto rebasaron el marco estudiantil, siendo secundadas por las huelgas obreras y apoyadas por la intelectualidad de izquierdas.

‘Prohibido prohibir’ (París, mayo de 1968)

Los medios de comunicación y el cine jugaron un papel importante en la difusión de aquella realidad convulsa. En tiempos del Cinema Verité, los documentales mostraban las manifestaciones, la lucha obrera y los debates en grupo de los protagonistas, mientras que la «juventud del 68» se identificaba con el cine más vanguardista. Por otra parte, hay un cierto número de películas que, de una manera u otra, tratan el momento: Soñadores (Bernardo Bertolucci), Milou en mayo (Louis Malle), Los amantes habituales (Philippe Garrel), Nacido en el 68 (Olivier Ducastel y Jacques Martineau), Morir a los 30 años (Romain Goupil).

Una de las primeras escenas del film muestra un choque entre estudiantes y antidisturbios

Olivier Assayas, el director y guionista de Après mai, tenía 13 años en 1968 y creció marcado por los sucesos de entonces. Sin embargo, y a diferencia de los títulos antes mencionados, en este la historia se desarrolla con posterioridad al mítico Mayo. Es verdad que, durante los primeros años 70, Francia continuó siendo un país de efervescencia social. Assayas lo tiene presente, pero pone el foco en la difícil conciliación del compromiso radical y las aspiraciones personales de Gilles, un estudiante parisino de 18 años. Un viaje a Italia y Londres le conducirá a la toma de decisiones con que encontrar su lugar en el mundo.

Después de Mayo no es el trabajo más aclamado de Assayas, ni el más nominado a premios (ganó el de mejor guión original en el Festival de Venecia). No obstante, interesa como retrato de una juventud enfrentada a una época de cambio y como reflexión del desencanto que siguió a la promesa del 68 francés. Y, ya puestos, como recordatorio de que el tiempo pasa y las personas se transforman, pero los retos vitales (y los sueños) permanecen.

En la Biblioteca Universitaria dispones de más documentos sobre el Mayo del 68, a los que puedes acceder a través de nuestros buscadores.

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