El estreno de una película de guerra española es algo tan inusual que, cuando ocurre, se convierte casi en un acontecimiento. La industria no apuesta mucho por el género; tampoco el público, pese a ser menos renuente a acudir a las salas cuando se trata de una producción de Hollywood. Se suele destacar su mayor calidad frente a lo nacional, lo que no siempre es cierto. Y es que, aún sin contar con los medios del gigante americano, hay más de un trabajo digno de mención. Como el que hoy proponemos para el fin de semana: Zona hostil (DVD 10773).

En agosto de 2102 un convoy de la Legión española es emboscado por la insurgencia afgana. Uno de los helicópteros enviado para evacuar a los heridos sufre un accidente y queda atrapado en el lugar. Se urdirá entonces un arriesgado plan para rescatar al convoy y a la aeronave caída. Pero a condición de que los sitiados resistan hasta el amanecer.

La sinopsis recuerda la de tantas películas bélicas; sin ir más lejos, Black Hawk derribado, el filme de Ridley Scott que reconstruye el combate entre Marines y somalíes en las calles de Mogadiscio en 1993. Como éste, Zona hostil se basa en una historia real. También es más fiel a los hechos, aunque, naturalmente, se toma las licencias de cualquier largometraje (o estaríamos hablando de un documental). Se pierde espectacularidad, pero gana en verosimilitud dramática.

Un momento del rodaje de la película, con un helicóptero ‘Super Puma’ al fondo

La cinta supuso el debut en la dirección de Adolfo Martínez, quien trajo consigo una experiencia en el medio adquirida en los Estados Unidos. Contó con el apoyo del Ministerio de Defensa, el asesoramiento técnico y la participación de personal y material de las Fuerzas Armadas. Asumen los papeles protagonistas Ariadna Gil (capitana médica Varela), Antonio Garrido (comandante Ledesma, artífice de la operación de rescate) y Raúl Mérida (teniente Conte, al mando del convoy).

Por supuesto, la película no se libra de críticas: las escenas de acción siguen siendo el punto flaco del cine bélico español; algunos actores secundarios no están a la altura; y hasta habrá quien la entienda como propaganda militarista. A su favor: no entra a juzgar y se centra en el rescate del grupo de personas que, atrapado en el noroeste de Afganistán, lucha por sobrevivir a los talibanes y a sus miedos interiores. En este sentido, Zona hostil retiene la esencia de los clásicos del género: la tensión, el suspense, el trabajo en equipo, el sacrificio individual en aras del bien común. Y lo hace procurando no caer en el cliché o en la épica ridícula.

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