Septiembre coronó a Juego de Tronos como la serie más premiada de la historia de los Emmy, y a la película brasileña Pacificado ganadora de la Concha de Oro del Festival de San Sebastián. Y octubre se puso en marcha, entre otras citas, con el Festival de Sitges, que cerrará el próximo domingo un intenso programa de fantasía y terror; más a mano, hoy mismo puedes asistir al prólogo de la 17ª edición de Ibértigo, la muestra de cine iberoamericano que se proyectará en la Casa de Colón entre el 17 y el 25.

Todo esto nos recuerda que es hora de retomar las propuestas cinematográficas mensuales de The End. Ya sabes que hay mucho donde elegir dentro de la amplia colección de la Mediateca. Para inaugurar la temporada, nos decantamos no por un título famoso, o por un producto de Hollywood, sino por una producción europea recién incorporada: Las invisibles (DVD 11097).

El realizador francés Louis-Julien Petit tiene en su haber un corta, pero interesante filmografía, centrada en las fallas sociales y laborales de su país. Si en Discount (2014) mostraba a un grupo de trabajadores amenazados por la automatización de sus empleos, en Carole Matthieu (2016) denunciaba los métodos empresariales abusivos. Ahora, su tercera película retoma el tono de comedia dramática de la primera para exponer la lucha de las trabajadoras y las usuarias de un centro de día para mujeres sin hogar, amenazado de cierre.

Corinne Masiero (Manu), Audrey Lamy (Audrey), Déborah Lukumuena (Angélique) y Noémie Lvovsky (Hélène) encabezan a sus Invisibles

Petit parte del libro de Claire Lajeunie Sur la route des invisibles («En la ruta de las invisibles»), a su vez inspiración del documental Femmes invisibles, survivre dans la rue («Mujeres invisibles, sobrevivir en la calle», 2015), para abordar la situación de esas mujeres condenadas al olvido, así como de las profesionales y voluntarias que se empeñan en devolverles la visibilidad. Durante 102 minutos, que nunca se hacen largos, seguimos los esfuerzos de unas y otras por superar las trabas burocráticas, los prejuicios ajenos, y sus propios miedos y limitaciones. Un relato colectivo, sí, pero también individual, sacado adelante por un elenco intergeneracional y multiétnico, que se nutre de una combinación de actrices profesionales y de mujeres que saben lo que es vivir en la calle.

Les invisibles intenta -y casi siempre lo consigue- huir de sentimentalismos compasivos, estereotipos y dramatismos. El estilo semidocumental, el humor y, sobre todo, el respecto con que trata a las protagonistas de esta singular llamada a la desobediencia civil, ya son motivos suficientes para que la recomendemos en The End. Y es que el entretenimiento no tiene por qué estar reñido con la reflexión. Ni el realismo con la esperanza.

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