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La protagonista de hoy es Agnès Varda (1928-2019), figura emblemática del cine hecho por mujeres e icono del cine feminista.

Varda entró en el séptimo arte sin experiencia ni formación previa.  Había estudiado historia del arte y pronto se interesó por la fotografía. Pero una modesta grabación en un pueblo pesquero en 1954, la hizo cambiar de rumbo. Entre su ópera prima y la cinta que hoy te proponemos transcurrieron 64 años. El resultado es una obra cercana al medio centenar de cortometrajes, documentales y largometrajes de ficción. Y precisamente de ella trata Varda por Agnès (DVD 11165).

Varda presentó su último trabajo en la Berlinale 2019, poco antes de fallecer

Dirigido por ella misma, el documental recorre la práctica totalidad de la trayectoria de la “abuela de la Nouvelle vague”. Lo hace en forma de charla, repasando en un orden más vital que cronológico las inquietudes y los temas que siempre le atrajeron (el feminismo, el realismo social, las relaciones humanas). Un cine extraordinariamente personal, pero en modo alguno narcisista; como ella aclara, “son los demás quienes me interesan y a los que me gusta filmar. Son los demás los que me intrigan y motivan. Me interpelan. Me desconciertan, me apasionan”.  Esto no quita que este último trabajo sea un testamento cinematográfico al que vincula recuerdos personales.

Varda gustaba de experimentar. Por ejemplo, en Sin techo ni ley (1985) emplea actores profesionales y gente corriente (recurso después habitual en el cine realista contemporáneo), mientras estructura la película como “un retrato en forma de trávelin discontinuo”.  Por otra parte, su descubrimiento de las cámaras digitales a comienzos del siglo XXI le abrió la oportunidad de rodar de otro modo, más personal y cercano, como en Los espigadores y la espigadora (2000). De ahí a convertirse en artista visual solo medió un paso.  A esta etapa pertenece Quelques veuves de Noirmoutier (2006), audiovisual que indaga en cómo viven las mujeres en viudedad más allá de su definición respecto al marido fallecido. Un documental que transmite su inagotable interés por la “gente real”, lo que finalmente le condujo a colaborar con el fotógrafo Jean René en Caras y lugares, su penúltima producción.

Todo esto, y mucho más, encontrarás en los 115 minutos de reflexiones que suman Varda por Agnès. Una artista infravalorada o semidesconocida (apenas Cleo de 5 a 7) fuera de Francia, pero también la única directora de cine ganadora de un Óscar honorífico (en 2018), y una de las pocas en recibir el León de Oro en La Mostra de Venecia. No te pierdas su última clase maestra en alguna de las plataformas digitales. O, si no, en nuestro formato DVD, en cuanto la actividad universitaria recupere el pulso acostumbrado.

 

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