Hace un par de semanas, comentando el impacto del COVID-19 en la industria cinematográfica, mencionamos el complicado porvenir de las salas de exhibición, cerradas desde la proclamación del estado de alarma sanitaria en marzo. Expresamos entonces dudas sobra la continuidad de un sector problemático al que la crisis actual amenaza seriamente.

Pues bien. Las sombras comienzan a disiparse, aunque todavía es pronto para obtener una respuesta definitiva. Estos últimos días se da por hecho la reapertura de las salas a partir del 26 de junio (la fecha que se barajaba desde mayo); es decir, el primer fin de semana siguiente al final de la última prórroga del estado de alarma y momento en que la mayoría del territorio nacional, si no todo él, habrá alcanzado la fase 3 de la desescalada. Te damos las claves de esta vuelta.

Hay que empezar introduciendo un par de matices a lo dicho. Primero, que por “la mayoría del territorio nacional” se entiende, especialmente, las dos provincias con más espectadores (y de las más perjudicadas por la pandemia): Madrid y Barcelona. Segundo, que cada cine tomará independientemente la decisión de abrir y que habrá reaperturas antes de lo previsto. Cinesa, la cadena más importante del país, ya anunció que el lunes 8 abrirá tres salas-piloto para evaluar los requisitos de seguridad que requiere la situación; si la experiencia es satisfactoria, abriría otros cines incluso antes del día 26. Su competidor Yelmo abrirá parcialmente el 12, incluyendo salas de Gran Canaria, Fuerteventura y Tenerife.

Tenet

Cartel promocional de Tenet, lo último de Christopher Nolan, a estrenar el 17 de julio

La medida de seguridad estrella, en todos los casos, es la limitación de aforo, que será del 50 % en la fase 3 (toda Canarias lo está a partir del lunes 8). Un tope menos grave de lo que aparenta, ya que es raro que una sala se llene más de la mitad fuera de los estrenos de superhéroes. En cualquier caso, las inevitables pérdidas en la taquilla serán un poco menos sangrantes gracias a los algo más de 13 000 millones de euros destinados por el Gobierno a las ayudas al proceso de reapertura.

¿Y qué podremos ver en las pantallas? De entrada, más reposiciones que estrenos: Joker, Parásitos, Expediente Warren, Wonder Woman, Onward… Las nuevas producciones se retrasarán por la paralización de los rodajes, justo en una temporada del año en que se suele ver más cine. Así y todo, la gran esperada Tenet, y títulos como Mulan y Wonder Woman 1984 deberían visitarnos entre julio y agosto. Un tipo de películas que necesitan mucha asistencia de público, de ahí el recurso a exhibirlas en más salas de las habituales. Ese no es el caso de la cinematografía española, salvo contadas excepciones habituada a porcentajes de asistencia moderados.

No tiene mucho sentido especular con el futuro de la pantalla grande. Apenas estamos acostumbrándonos a la «nueva normalidad» y son más las incertidumbres que las certezas. Incluso un acontecimiento local como el Festival Internacional de Las Palmas de Gran Canaria, sustentado en este formato de proyección, ha debido postergar su vigésima edición hasta abril del próximo año. En otras palabras, no hay otra opción que esperar a la evolución de los próximos meses y que se cumpla el deseo de ese 70 % de aficionados ansiosos de regresar cuanto antes a las salas.

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