Martin Scorsese no solo es un director prestigioso, sino, también, un enamorado del medio en el que trabaja. Lo demuestra su faceta de documentalista, con sendos recorridos por el cine norteamericano e italiano y la evocación de su infancia y juventud ilustrada con la filmografía de Elia Kazan. Se ha prodigado menos en eso que llamamos «cine dentro del cine», tema ya tratado en este blog mediante ejemplos del Hollywood clásico y no tan clásico y las visiones humorísticas de Peter Jackson y los hermanos Coen.

La invención de Hugo (DVD 7783) es la excepción que confirma la regla y la película que te recomendamos esta vez mientras seguimos celebrando los 125 años de la invención del cine.

Aunque clasificada como un producto infantil y familiar, la cinta de Scorsese es mucho más adulta de lo que parece. Su adaptación del libro de aventuras La invención de Hugo Cabret, de Brian Selznick (un escritor e ilustrador de literatura infantil) es, también, una historia de amistad y sobre el poder de la imaginación y los sueños. Pero el cineasta y el guionista John Logan (autor del libreto de El aviador unos años antes) se las ingenian para que un planteamiento a lo Steven Spielberg no arruine el homenaje que supone esta historia ambientada en el París de la década de 1930.

Hugo, Isabelle y el hombre mecánico con un acertijo a resolver

El doble tributo (al cine y a uno de sus célebres creadores) se expresa en la relación entre un huérfano obsesionado con un autómata averiado y el enigmático propietario de una juguetería. No tardarás en comprender que es el propio Hugo quien necesita ser «reparado», de la misma manera que el juguetero debe reconciliarse con un pasado brillante y, sin embargo, dramático. A su alrededor se mueve un variopinto elenco de personajes secundarios, desde Isabelle, la amiga y aliada de Hugo, hasta el inspector Gustav, implacable policía de la estación de tren donde se desarrolla la mayor parte del relato (y que constituye un personaje en sí mismo).

Un ejemplo de la estupenda reconstrucción que hace Scorsese del universo onírico de Méliès

Hugo (así de escueto es el título original) fue la primera película de Scorsese rodada en 3D, lo que, según declaró, le permitía profundizar en los detalles e involucrar emocionalmente a los actores. Entre estos, destaca el trío protagonista: Asa Butterfield (El niño con el pijama de rayas) en el papel de Hugo; Chloë Grace Moretz (Kick-Ass), en el de Isabelle; y el polifacético Ben Kingsley (Gandhi), en el rol del juguetero atormentado. La fotografía de Robert Richardson (otro colaborador del director en El aviador), los efectos visuales y la sugestiva banda sonora pusieron el resto para reflejar la atmósfera de cotidianeidad fantástica que otorga un innegable encanto a esta obra. Y, claro está, para que disfrutemos su recreación del arte y la inventiva de aquel «mago del cine» que fue Georges Méliès.

 

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