Tenía 22 años cuando debutó con su primer disco. No es que fuese novata en el mundo del espectáculo, pero aquel álbum, y su inmediata secuela, hicieron de ella una artista de proyección internacional.

Después, vendrían más éxitos musicales, incursiones en el cine y la moda, y el activismo social. Hoy, es un símbolo pop y un icono de la comunidad LGTBIQ+. Sobra decir que hablamos de Lady Gaga y de The Fame/The Fame Monster (CD 1150).

Lady Gaga en 2007

Stefani Joanne Angelina Germanotta mostró dotes precoces para el arte. En su Nueva York natal acabó decidiéndose por la música, como bailarina, cantante y compositora. De ese fogueo en los ambientes culturales underground procede el toque burlesco y provocativo que la haría famosa. Pero no fue en Mahattan, sino en Los Angeles, donde dio vida a las canciones que componía desde hacía largos meses. Ella misma participó en las tareas de producción del equipo encabezado por RedOne, trabajó en las melodías y tocó el piano y el sintetizador. Estaba claro que no pensaba ser solo una voz atractiva.

Las letras, más o menos autobiográficas, hablan del sexo y la identidad sexual, las drogas, el alcohol, el dinero, los temores personales… Musicalmente, Gaga definió su estilo como «pop teatral» y es fácil encontrar influencias del glam rock en sus temas electrónicos y dance. A ello se adaptaba muy bien una voz cuyas armonías se han comparado a menudo con las de Freddie Mercury.

Portada original de The Fame

The Fame salió al mercado en agosto de 2008, cuando las ventas en formato físico todavía superaban a las descargas digitales (legales) y la radio aún jugaba un papel clave en la promoción discográfica. El lanzamiento previo de uno o más singles, a modo de adelanto, era un paso habitual. Así, Just Dance se publicó en abril, aunque no alcanzó el número 1 en Estados Unidos hasta enero siguiente; de ahí, el calificativo de «éxito durmiente». Gaga canta acompañada de Colby O’Donis, camarada de sello discográfico. El tono es festivo, pero trata de una resaca tras una noche de juerga:

El segundo sencillo, Poker Face, también es electro/dance pop, pero bastante más oscuro. La bisexualidad, el recuerdo a ex novios rockeros, el juego, aparecen en estos casi cuatro minutos con gancho «robótico» y estribillo pegadizo:

En apoyo de su debut, Gaga se embarcó en una gira de medio año por América, Europa, Oceanía y Asia. Al poco tiempo (noviembre de 2009) publicaba The Fame Monster, un segundo disco pensado como extra de The Fame y luego lanzado independientemente. Desde el punto de vista temático, se centra en el lado oscuro de la fama y en los miedos de la cantante. La versión que tenemos en la Mediateca es la doble que contiene ambos trabajos. Del nuevo, seguramente lo más recordado sea Bad Romance y el juego vocal que la neoyorquina hace con su nombre artístico. Era la canción que cerraba los conciertos del tour de año y pico que comenzó a la semana de publicarse aquel «monstruo de la fama»:

The Fame ha sido el disco de Lady Gaga más vendido en formato físico: 15 millones de copias mundialmente (junto a The Fame Monster), casi 5 en Estados Unidos (más 1,65 solo de Monster) y algo más de 3 en el Reino Unido. Just Dance colocó 7,2 millones en USA; Poker Face y Bad Romance, 12 y casi 10, respectivamente, en todo el mundo. También ganó numerosos premios; entre otros, cinco Grammys por los dos álbumes y aquel par de sencillos.

Gaga en la ceremonia de los Grammy Award de 2010, que consagró el éxito de The Fame/The Fame Monster

Había nacido una estrella. Público y crítica musical se apresuraron a coronarla nueva reina del pop. Con una imagen transgresora que, como la mejor Madonna, suscitaba amores y odios, la joven Joanne había encontrado su sitio en el mundo del espectáculo y, lo más importante, una plataforma desde la que dar rienda suelta a su personalidad. La fama -acompañada de sus monstruos- había tocado a la puerta y no se le iba a escapar.

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