A menos de un mes de la entrega de los Premios Óscar, concluimos nuestro particular repaso a las películas y a los directores (y alguna directora) que han recibido los dos máximos galardones desde 1929. En los últimos años, The End ha resumido los resultados de las sucesivas galas y a esas entradas te remitimos si buscas un análisis más detallado. Esta última entrega abarca de 2011 al año pasado; es decir, que muchos títulos y nombres estarán frescos en tu memoria.

De modo que es posible que recuerdes el pequeño escándalo que se montó en 2017 a propósito del premio a la mejor película. También fue el año de la caída de Harvey Weinstein y del movimiento #MeToo. Por otra parte, ya desde el año anterior se expresaba abiertamente un descontento por la uniformidad racial en las nominaciones y los premios. Iría a más con el acceso de Donald Trump a la presidencia de los Estados Unidos, obligando a la Academia a replantearse sus elecciones. Y, en estas, una cinta surcoreana hace historia al proclamarse mejor película y mejor película extranjera a la vez. Lo recordamos aquí.

  • 2011: Se podría objetar que El discurso del rey carece de la trama perturbadora de Cisne negro, del lirismo aventurero de Valor de ley (tremendo batacazo para los hermanos Coen: 10 nominaciones, 0 estatuillas) y de la subyugante ciencia ficción de Origen (Inception), sus principales oponentes en la 83ª edición de los Óscar. Pero la elocuencia actoral que se despliega en la película de Tom Hooper (un director eminentemente televisivo) bastó para imponerse y, de paso, dar a Colin Firth el premio al mejor actor. Por segundo año consecutivo, un filme animado (Toy Story 3) entraba en las apuestas a mejor película y triunfaba en su propia categoría de animación, repitiendo así la jugada de Pixar/Disney con Up del año anterior.

El remake que Joel Coen y Ethan Coen hicieron del western de Henry Hathaway de 1969, sin duda merecía mejor recompensa que un casillero en blanco.

  • 2012: A la novena y última gala conducida por Billy Crystal, llegaban dos favoritas, sendos homenajes al pasado del séptimo arte: La invención de Hugo, de Martin Scorsese, rinde tributo al gran Georges Méliès; de The Artist nos traslada al Hollywood de la transición del cine silente al sonoro. Ganó el experimento del francés Michael Hazanavicus, quien, en pleno siglo XXI se atrevió a rodar una película muda y en blanco y negro; Alas (1929) y La lista de Schindler (1994) habían sido las últimas ganadoras con alguna de esas dos características. The Artist sumó otros méritos, como ser la primera ganadora en formato 4:3 desde Marty (1956) y la primera producción francesa en llevarse el Óscar más codiciado, aparte de dar a un francés el primero al mejor actor (Jean Dujardin). Del resto de competidoras, Midnight in Paris de Woody Allen se conformó con el premio al mejor guion original. Por cierto, justo a partir de esta edición, el número de películas nominadas puede oscilar entre un mínimo de cinco y un máximo de diez.
  • 2013: Decepcionante resultado para Lincoln, el ambicioso proyecto que Steven Spielberg había empezado a planificar más de una década atrás. De las doce nominaciones, sacó adelante únicamente dos. Quizá pesó en su contra la excesiva sobriedad narrativa y la puesta en escena. En lo que sí hubo unanimidad es en elogiar el trabajo de Daniel Day-Lewis, quien mereció su tercer Óscar al mejor actor y, de este modo, pasó a convertirse en el más premiado en la categoría hasta la fecha. En cuanto a Argo, sería la cuarta película ganadora sin que su director esté nominado también, en este caso el protagonista Ben Affleck. Esa distinción a la mejor dirección le cupo a Ang Lee, por la La vida de Pi. Por lo demás, el duro drama Amor, de Michael Haneke, no se fue de vacío, porque ganó en la categoría de mejor película de habla no inglesa. Tom Hooper volvía a la carga con el musical Los miserables, que dejó como nota más destacada el Óscar de Anne Hathaway en la categoría de actriz de reparto. Y Kathryn Bigelow intentaba repetir el éxito de 2010 con La noche más oscura, interesante relato de la caza del terrorista más buscado de todos los tiempos.

Lincoln supuso la decimosexta nominación de Steven Spielberg, o de una obra suya, a los Óscar. Podría haber sido el tercero ganado como director y el segundo otorgado a una película con su firma, pero las expectativas no se cumplieron. Este año, West Side Story lo tiene difícil ante El poder del perro, Belfast y Dune.

  • 2014: La 86ª edición sentó un precedente al otorgar el Óscar a la mejor dirección a una persona latinoamericana, Alfonso Cuarón. Su Gravity competía junto a títulos bien considerados como Dallas Buyers Club, Her, El lobo de Wall Street, Nebraska o La gran estafa americana (que no rascó bola, pese a sus 10 nominaciones). Pero el Óscar a la mejor película fue para 12 años de esclavitud, de Steve McQueen. Hubo quien lo interpretó como una consecuencia de la presencia de un presidente afroamericano en la Casa Blanca (Barack Obama), y, sin duda, como un adelanto de la batalla por la diversidad racial que en poco tiempo se libraría en Hollywood. En un sentido más trivial, el selfie de Ellen Degeneres se retuiteó hasta el cansancio.
  • 2015: Ganan un película de título largo —Birdman, o (La inesperada virtud de la ignorancia)— y un director que vuelve a ser mexicano (Alejandro González Iñárritu). Sus más directos competidores, El Gran Hotel Budapest y West Anderson, se consuelan con premios comparativamente menores. Boyhood tampoco habría sido una mala elección, aunque solamente fuere por tratarse de la película nominada a los Óscar con el rodaje más largo (12 años y 39 días, entre 2002 y 2014). También se presentaba Selma, nuevo drama sobre el racismo, pero esta vez ambientado en los años de la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos.
  • 2016: La vencedora de esta edición (Spotlight), siendo una buena peli de denuncia periodística, tiene el dudoso honor de haber sido la primera ganadora con dos únicos premios, desde que en 1953 le pasara lo mismo a El mayor espectáculo del mundo. Segundo Óscar consecutivo para Alejandro González Iñárritu, gracias a El renacido, película que también le dio su único Óscar al mejor actor a Leonardo DiCaprio. Entre el resto de nominaciones, un título distópico (Mad Max: furia en la carretera) y otro de ciencia ficción (Marte). Donald Trump no ganaría las elecciones a la presidencia USA hasta noviembre, pero el ambiente ya se iba caldeando con las críticas a la ausencia de diversidad racial y con los boicots en las redes sociales (#OscarsSoWhite) y dentro del mundillo hollywoodiense (Will Smith, Spike Lee y otros personajes famosos no acudieron a la gala).

La La Land hizo de Damien Chazelle el director ganador de un Óscar más joven (32 años).

  • ​2017: Pocas candidatas se han presentado al momento cumbre de los Óscar con pronóstico tan favorable como La La Land (o, como se tradujo en España: La ciudad de las estrellas). Había arrasado en los Globo de Oro y los BAFTA, gozaba del favor de la crítica y del público, y acudía a la cita en el Dolby Theatre de Los Angeles igualando el récord de nominaciones (14) de Eva al desnudo y Titanic. La noche del 26 de febrero, Warren Beatty y Faye Dunaway la proclaman vencedora, la orquesta toca uno de los temas del musical, el director Damien Chazelle, los productores y el elenco actoral suben al escenario, y comienzan los discursos de agradecimiento… interrumpidos por la precipitada aclaración de que se trata de un error debido a una confusión en los sobres y que la verdadera ganadora es Moonlight. Nunca había sucedido algo igual en los 89 años de historia de los Academy Awards. Con todo, La La Land obtuvo la mayor cantidad de estatuillas (seis), incluyendo las de mejor director (Chazelle) y mejor actriz principal (Emma Stone). Lástima que a la vencedora se la recuerde menos por sus valores (reparto íntegro afroamericano, temática LGBT, buena crítica y recepción pública), que por aquel error garrafal. Eso sí, las voces críticas del año anterior fueron acalladas por el récord de nominaciones de actores de minorías y por la presencia de otra película reivindicativa (Figuras ocultas) en las apuestas. Pero la renuncia del ganador a la mejor película de habla no inglesa, el iraní Asghar Farhadi, a asistir a la gala en protesta contra el veto migratorio impuesto a su país por la administración Trump, proyectaba una sombra sobre la euforia del momento…
  • 2018: El cineasta afroamericano Jordan Peele y su ópera prima Déjame salir están entre las nominaciones, pero La forma del agua y Guillermo del Toro se alzan con la victoria, por encima, además, de Dunkerque (segunda nominación infructuosa de una película dirigida por Christopher Nolan) y Tres anuncios en las afueras (Óscar a la mejor actriz para Frances McDormand). Se vuelve a romper barreras, ya que la cinta de temática transgénero Una mujer fantástica, se impone en la categoría de mejor película de habla no inglesa, y su protagonista, la chilena Daniela Vega, presenta una de las actuaciones de la noche.
  • 2019: Green Book es, hasta el momento, la última ganadora sin que su director estuviera nominado. La película de Peter Farelly, a pesar de abordar un tema apropiado al clima de tensión social que se vivía Estados Unidos (la segregación racial), no contó con el apoyo unánime de la crítica, que se decantaba por Roma y La favorita. El largometraje de Alfonso Cuarón consiguió el Óscar a la mejor película extranjera y él su segundo como director. El biopic sobre Freddy Mercury y el tercer o cuarto remake de Ha nacido una estrella tuvieron bastante repercusión pública igualmente. Aunque no tanto como Black Panther, primera de superhéroes en recibir una nominación a mejor película; y, también, primera de MCU en ganar un Premio Óscar, aunque fuera a la mejor banda sonora, el mejor diseño de producción y el mejor vestuario.

A simple vista, podrías pensar que Green Book es un Paseando a Miss Daisy con los papeles cambiados. Pero Viggo Mortensen (nominado al mejor actor principal) y Mahershala Ali (Óscar al mejor actor de reparto, segundo de su carrera), en nada se asemejan a Morgan Freeman y Jessica Tandy. Mucho menos, las respectivas historias.

  • 2020: ¿El triple triunfo de una producción surcoreana significa que realmente están cambiando las cosas en Hollywood, o será flor de un día? El caso es que Parásitos y Bong Joo-ho dieron la sorpresa (relativa) hace dos años, al ser la primera película de idioma distinto al inglés ganadora en la categoría principal y, simultáneamente, en la de mejor película internacional (nombre que sustituye, a partir de esta edición, a la anterior de «mejor película de habla no inglesa»). El éxito es sobresaliente, si consideramos los cuatro títulos oponentes con mucho mayor número de nominaciones: Joker, Óscar a Joaquin Phoenix; 1917, la gran favorita a priori, pero que se limitó a recoger premios técnicos; la tarantiana Érase una vez… en Hollywood, primer Óscar al mejor actor de reparto para Brad Pitt; y El irlandés de Martin Scorsese, estrenada en cines, con vistas a entrar en las nominaciones, antes de ser transmitida por Netflix.
  • 2021: La vigente campeona (por emplear un símil deportivo) es Nomadland, y Chloé Zoe la segunda mujer en levantar la estatuilla a la mejor dirección. La gala se celebró en abril entre dudas y desafíos a causa de la pandemia vírica y de la revolución que el streaming ha supuesto en la industria del cine. Porque mucho, muchísimo, ha llovido desde que la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas premiase a las películas de 1927 y 1928 con una cena en el Hotel Hollywood Rooselvet el 16 de mayo de 1929. Los Óscar ya no gozan del crédito y la popularidad de que disfrutaron durante décadas. También ha cambiado el modelo de negocio, y no solo en lo que atañe a la producción y la exhibición de las películas. Sin embargo, cada año, por estas fechas, se renueva el interés mediático. Y nombres masculinos (Kenneth Branagh, Steven Spielberg, Denis Villaneuve) y femeninos (Jane Campion) y, por supuesto, sus respectivos trabajos (Belfast, West Side Story, Dune, El poder del perro), vuelven a barajarse como los favoritos en la carrera al podio. La respuesta, el 27 de marzo.

Chloé Zhao posa con su pareja de Óscar cosechada el 25 de abril de 2021.

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