Cine y música de la Mediateca

Categoría: Cantante Página 1 de 3

Cuando Knebworth vibró con Robbie

(© EMI. Fuente: Wikipedia)

En la época en que los grupos de pop y rock marcaban la actualidad musical, solía ocurrir que uno —o una— de sus componentes decidiera probar suerte en solitario. La apuesta no siempre salía bien; pero, cuando lo hacía, podía dar lugar a historias como la de Robbie Williams.

Salido de una de las boy band más famosas del Reino Unido, Williams tuvo un arranque prometedor en 1997. Alcanzó la cima en el verano de 2003, al participar en el que probablemente haya sido el Festival de Knebworth más concurrido, encabezando el cartel durante tres días consecutivos. Una selección de las canciones que allí se tocaron, la recogió el disco Live Summer 2003 (CD 1472).

Hounds of Love (1985)

(© EMI. Fotografía: John Carder Bush. Fuente: Wikipedia)

Nadie se lo esperaba. A los treinta y tantos años de su lanzamiento original, una canción desbanca del número 1 a la sensación del momento en el Reino Unido, se posiciona entre las cinco más escuchadas en las plataformas en Estados Unidos, y convierte a su autora en la mujer de mayor edad en encabezar las listas de éxitos. Y todo, gracias a que se viralizó tras escucharse en una popularísima serie de Netflix, que explota como pocas la nostalgia ochentera y es capaz de congregar a un público de distintas generaciones.

Eso es lo que sucedió antes del verano con Running Up That Hill, de Kate Bush. Pero no es cuestión solo de modas pasajeras. Tanto la británica, como el disco Hounds of Love (CD 940), de donde salió el temazo que la devolvió a la actualidad, se merecen este primer post musical del curso.

Debut (1993)

(Fotografía: Jean Baptiste Mondino © One Little Indian)

Érase una vez una joven de apellido impronunciable (para quien no sepa islandés): Guðmundsdóttir. Una que grabó su primer disco en solitario a las 12 años y, siendo adolescente, fundó una banda punk femenina, otra de jazz fusión, se graduó de piano clásico y participó en otros varios proyectos artísticos. Durante la segunda mitad de los 80, se daría a conocer en la escena musical británica como vocalista de The Sugarcubes, el primer grupo de la «Tierra de Hielo» en alcanzar el éxito a ambos lados del Atlántico. Pero el rock alternativo ya no satisfacía sus ansias de innovar y probar otras vías musicales, así que decidió mudarse a Londres para retomar su carrera en solitario.

El resultado vio la luz en julio de 1993, con un álbum de título un tanto engañoso: Debut (CD 898). El nombre de ella, pronto sería sinónimo de vanguardia y experimentación: Björk.

An Ancient Muse (2006)

(© Quinlan Road)

La propuesta musical de octubre nada tiene que ver con la del mes pasado. Ni guitarras estridentes, ni gritos desgarrados, ni letras pesimistas. Solo la voz de una mujer que desgrana textos como poemas, al ritmo y la melodía de instrumentos antiguos y modernos. Un canto esperanzado al futuro de la humanidad… desde el presente, pero con la vista puesta en el ayer remoto.

Tracy Chapman (1988)

¿Es posible conciliar el éxito comercial con el compromiso político y social en la música? No parece sencillo, pero hay quien lo ha logrado —y el más difícil todavía— en su debut. A finales de la década de los 80, esa persona tuvo nombre propio: Tracy Chapman, una norteamericana que saboreó las mieles del triunfo gracias a un disco de título homónimo (CD 968).

La leyenda del tiempo (1979)

(Imagen: Discogs)

Eso de que «Nadie es profeta en su tierra» lo cumple a la perfección el disco de este mes. No solo fue un fracaso comercial, sino, sobre todo, la historia de una incomprensión.  Sin embargo, no ha dejado de ganar adeptos entre el público y la crítica musical desde aquel lejano 1979.

La leyenda del tiempo (CD 949) era una obra que se abría a la experimentación, algo así como —afirman los autores del ensayo que acompaña a la edición de la Mediateca, a quienes seguiremos en este post— «el ‘Sgt. Peppers’ de Camarón».

The Fame/The Fame Monster (2009)

Tenía 22 años cuando debutó con su primer disco. No es que fuese novata en el mundo del espectáculo, pero aquel álbum, y su inmediata secuela, hicieron de ella una artista de proyección internacional.

Después, vendrían más éxitos musicales, incursiones en el cine y la moda, y el activismo social. Hoy, es un símbolo pop y un icono de la comunidad LGTBIQ+. Sobra decir que hablamos de Lady Gaga y de The Fame/The Fame Monster (CD 1150).

Songs for Distingué Lovers (1957)

Al jazz le pasa un poco como a la llamada música clásica o culta: es una etiqueta genérica que, en realidad, engloba diversos estilos y maneras de hacer. En el caso del jazz, mucho ha llovido entre el Hot del primer tercio del siglo XX (Nueva Orleans, Dixieland, Chicago y Nueva York) y, por ejemplo, la expresión futurista de la tradición de un Makaya McCraven.

Sin embargo, las figuras míticas todavía ejercen una fascinación que trasciende a la propia música. De ahí que, en el Día Internacional del Jazz, dediquemos nuestro espacio “El disco del mes” a una voz femenina santo y seña de este género: Billie Holiday.

Teaser and the Firecat (1971)

El confinamiento de estos días motiva que el ruido de la vida cotidiana descienda a niveles que nunca creímos posibles. Entre la alarma y las dudas, es normal que no tengamos el cuerpo para muchas estridencias.

Si es tu situación, la propuesta musical de este mes no puede ser más oportuna. Además, permite recuperar un disco clave en la trayectoria de un artista muy popular en los años 70 del siglo XX.

Adele 19 (2008)

En pleno debate sobre la imagen de la mujer en la música, es oportuno recordar a aquellas que han triunfado sin recurrir al gancho sexual omnipresente en el actual mercado internacional. Es el caso de Adele, quien debutó en 2008 apoyada en una voz sólida y un indudable talento.

Página 1 de 3

Biblioteca Universitaria

© Universidad de Las Palmas de Gran Canaria. Aviso Legal

Abrir chat
¿Necesitas ayuda?
Chat de la Biblioteca Universitaria
Hola. Indícanos el motivo de tu consulta y te responderemos lo antes posible. Gracias.